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sábado, 30 de noviembre de 2013

Goierri (Gipuzkoa): 27.NOV.2013

El miércoles pasado anduvimos mi amigo Joxemi y yo buscando unos animalitos por los alrededores de Ormaiztegi, con la sana intención de fotografiarlos. No hubo suerte y hemos de continuar las pesquisas para dar con ellos, porque son, entre otras cosas, muy fotogénicos. No abandonamos la búsqueda, únicamente la aplazamos mientras recabamos información al respecto.
A falta de animales, pues paisaje. Aunque la mañana había amanecido fría y limpia, poco a poco iban haciendo acto de presencia las nubes: algunas ayudaban, otras entorpecían...; es lo que había; y esto es lo que "recogimos".
En primer lugar Aitzgorri, cuajado de nieve, con unos corredores que pedían crampones y 'guerra' a gritos, pero aguantamos el tirón...; lo fotogorafiamos desde Oiarbide, un barrio de Olaberria. Desde Olaberria mismo, solo dándonos media vuelta, teníamos Txindoki; de allí nos fuimos a Lazkao y a Lazkaomendi: como siempre fastuoso y formidable Larrunarri, con las nubes haciendo de "boina" y cambiando un poco el contraste del picacho contra el cielo, pero así estaba y así lo fotografiamos.










domingo, 6 de mayo de 2012

Esparru Punta: 05.MAY.2012


Esparruko Punta (725 m.) -también llamado Andrelorriaga- está muy cerca de donde se tocan los municipios de Idiazabal, Olaberria y Lazkao.
Un paseo suave el previsto para esta mañana: el grupeto está bajo de efectivos en este comienzo de mayo: alguna que otra lesión o similar y los consabidos e ineludibles compromisos sociales nos dejan en cuadro...
Nos vamos a Olaberría (pueblo) desde donde ganamos altura por pistas bien marcadas, hasta una corta rampa herbosa que nos pone en la cumbre, una fenomenal atalaya que nos deja distinguir muy cerca Aitzgorri, desde luego -justo en dirección contraria- Txindoki, Udalaitz a lo lejos y, un poco más a mano, Izarraitz, etc., etc. ¡Qué raro que no veamos Peña de Aia, debe ser por la curvatura de la Tierra, seguro!
Dos aspectos, sobre todo, llaman mi atención: la luz increíble, cambiante, irreal, tamizada y reflejada por las nubes de evolución que nos amenazan toda la mañana (dejaron, elegantes y poderosas, caer tres gotas justo al regreso, junto al coche), y la increíble gama de verdes que nos rodeó constantemente: un regalo para la vista; la lluvia persistente de abril ha hecho el milagro.
Pero media docena de imágenes será mejor que mi torpe descripción: vedlas...