Aprovechando que el Sol luce con prácticamente todo su esplendor, en una “pausa” entre dos borrascas -Kristin, que ya se fue, y Leonardo que viene de camino- me he cogido la Canon y me he ido a pasear por Ondarreta: son las 11,30 y hace unos 20 minutos de la bajamar, las olas andan por el metro/metro y medio, el viento es sur de unos 20 km/h: lo justo para despeinar… y el barómetro bajando escandalosamente. El espectáculo, pues, estaba garantizado y la orilla del mar era accesible.
Como detalles que me han llamado la atención: 1) están desmontando la noria; 2) el monte que se ve detrás de la noria es La Rhune, frontera Francia/España, a unos 30 km. en línea recta hacia el este: la visibilidad es fenomenal y la nitidez de la óptica bastante potente.
Aquí os muestro parte de la “cosecha”. He olvidado echar mano del filtro polarizador y en cuanto el objetivo se me va al este, el cielo literalmente se abrasa: ¡qué le vamos a hacer!

















