Mostrando entradas con la etiqueta Mendata. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mendata. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de abril de 2013

Miscelanea o mezcolanza: 16.ABR.2013

Bajando a Deba (Gipuzkoa) por la N.634
Puerto deportivo de Hendaya (Lapurdi, Francia)
Flysh en Mendata (Deba)
Ondarreta, Donostia
Peine del Viento, Donostia
Niebla en Miraconcha, Donostia
Munueta, Sierra de Lokid (Navarra)
Peña de Aia desde St. Jean de Luz (Lapurdi, Francia)

domingo, 5 de agosto de 2012

Deba-Zumaia: 3.AGO.2012


Acaso recordéis la “semifrustrada” Zumaia-Deba [http://jrcfcmc.blogspot.com.es/2011/04/zumaia-deba-semifrustrada-14-abr-2011.html] que despedía con un “¡volveremos”! Pues hemos vuelto en sentido contrario, para conocer enseguida el tramo que nos almorzamos el año pasado.
Llegamos a Deba en el tranvía a las 09.43; txirimiri, aunque con la predicción de  Euskalmet de que aquello levantaría... A las 10.00 echamos a andar; enseguida un repecho de 180 m. de desnivel desde la N-634 a la ermita de Santa Catalina por un camino estrecho, de pizarra rota y resbaladizo por la fina lluvia. El camino, cubierto de hierba, continúa bajando a cruzar de nuevo la 634 para bajar a una planta depuradora: mojados hasta la cintura por la hierba y las ramas empapadas; pusimos a prueba el Gore-Tex de las botas; nueva subida, nueva bajada...; esta es una constante en todo el recorrido litoral, como fue la ida en su día, como fue Jaizkibel y como seguramente será Orio-Donosti que tenemos en agenda.
La previsión meteorológica se cumplió: en media hora dejó de llover y a nuestra izquierda, sobre el mar, iban apareciendo tímidos claros.
Mendata, Sakoneta, más repechos, fotos, hasta el barrio de Elorriaga: tocamos techo (214 m.) y avituallamiento, es decir, merecido almuerzo.
A partir de aquí el sol asoma ya decididamente y la temperatura comienza a subir; como se trata simplemente de bajar a Zumaia, sol y calor resultan llevaderos, además estamos yendo hacia el mar y la brisa es pura delicia.
Nuestro paseo termina con un improvisado y delicioso chapuzón (¿alguien tiene bañador?, ¿no nos fiábamos de Euskalmet?) en la rasa mareal, la insustituible cerveza a la sombra y el regreso en tranvía a Lugaritz. Trece kilómetros de paseo, 3 h. 45 min., sin prisas. ¡No sé si se puede pedir algo más!

Deba: poco más de las 10 de la mañana: ¡fea meteo!
 






Zumaia: sobre las 14.00 horas; una maravilla.

viernes, 15 de abril de 2011

Zumaia-Deba (semifrustrada): 14.ABR.2011

A la vista de las previsiones de bonanza meteorológica, decidimos Álvaro y yo echar una ojeada a la rasa mareal y a los espectaculares acantilados -flysch- entre Zumaia y Deba. Escasos 14 kilómetros, un par de “puertos” casi puntuables y un conjunto paisajístico de chuparse los dedos; a más, a más, una mañana espectacular y algunas nubes por el oeste que ayudaron a realzar el paisaje.

Antxon nos acercó amablemente en coche hasta la ermita de San Telmo (9 de la mañana), y nos acompañó en la primera hora de recorrido (Galarreta?).

Un pequeño y primer error: la hoja con la descripción del recorrido decidió quedarse en casa; esto, y un poste indicador derribado de raíz en el punto crítico del itinerario, contribuyeron al fracaso -parcial- de la excursión…

Pues bien, llegados al barrio de Elorriaga, sin un motivo razonable, ni siquiera conocido, abandonamos la marca roja y blanca que tan confortablemente nos traía, por la amarilla, es decir: pasamos a seguir el recorrido del Camino de Santiago (modalidad Costa), estupendamente asfaltado, que nos llevaba hacia Itziar. Lo abandonamos instintivamente, pero no a tiempo de evitar llegar a estar [tres infinitivos casi seguidos, ¿puede ser esto?] sobre la gasolinera de la autopista: la mezcla de asfalto y ruido era simplemente un infierno para nuestros pies y oídos (para los míos también). Preguntamos (¿aun a tiempo?) y resultó que nos habíamos saltado lo esencial del camino: las rasas mareales de Sakoneta y Mendata, vamos, las verdaderas joyas de la corona.

Momento pues crítico, este: estábamos a una hora de Deba…: por lo cual decidimos volver a nuestro origen, ¡PERO!, siguiendo el GR-121 y sus cómodas marcas rojas y blancas -a veces muy muy desdibujadas- que podíamos fácilmente retomar, es decir, acercarnos al máximo al borde del mar.

Realmente fue una decisión sabia: Sakoneta es sencillamente espectacular y justifica sobradamente el “exceso de kilometraje”, como podéis contemplar aquí abajo.

Un mantenido repecho nos devuelve al collado de Etarte, desde el que bajamos a Zumaia, pasando por los verticales y muy vistosos taludes rocosos de punta Mariatón.

A las 16:30 tomábamos el tren de regreso a Donosti; las teóricas cuatro horas se habían convertido en prácticamente siete; estábamos saludablemente cansados pero habíamos aprendido en detalle el precioso y recomendable camino entre Zumaia y Deba. ¡Volveremos!



Rasa mareal de Sakoneta  (y las restantes )

Aunque lo parezca, NO ES la curvatura de la tierra, es la lente.
Al fonso el cabo Matxitxako.



Con perdón: rasa mareal o plataforma de abrasión es una pequeña superficie llana formada en la línea costera por la erosión producida por las olas en los acantilados. Con la bajamar, la rasa mareal aflora a la superficie con toda su rica biodiversidad.