Pues
se trataba simplemente de emplear una anunciada tarde de sol y nubes de
algodón: nuestros colegas trepando en la Aiztondo (escuela de escalada en
Huarte-Arakil) y Álvaro y yo subiendo por detrás para tomar altura y
fotografiar los buitres que tienen su cuartel general por los altos de la
zona.
Tras
una subida por un terreno digamos... delicado, nos instalamos y preparamos el
equipo, dispuestos a inmortalizar a los fotogénicos buitres -a veces también águilas-.
Pues
bien, es decir: mal: no tuvieron el gusto de aparecer. Quién sabe: no les
apetecería esa tarde (ayer), o acababan de comer algún conejo de los que vimos
en el bosque al subir y estaban rebañando los huesos de los animalicos, o vaya usted a saber. El caso es que no; tuvimos que
dedicarnos al paisaje, por aquello de aprovechar la altura...
La
bajada fue, si cabe, más ‘divertida’ que la subida y la promesa es que muy
probablemente no volveremos tan arriba, nos quedaremos donde muchas veces hemos
escalado y nos dejaremos querer por SS.MM., que rara vez han faltado a la cita,
pero ayer no pudo ser.
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| Berian, tan impresionante como de costumbre |
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| Aquí vimos una preciosa y marcada vía en ligera diagonal a la izquierda |
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| Un Alvia por la Barranca |
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| Toda la Barranca: de Altsasu a derecha, Irurztun a izquierda. |
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| La Barranca, de nuestra posición hacia Irurtzun |
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| José en plena faena |