viernes, 13 de febrero de 2015

Beloki (Sierra de Aralar, Navarra): 10.FEB.2015



Si bien no teníamos una idea clara de a dónde ir, la intención era, desde Albi, caminar por Aralar hacia Tutturre, y una vez con la altura debida, optar entre Tutture, Beloki o Txemiñe, y sobre todo pisar nieve. Como es sabido, los jubilados somos gente sumamente ocupada… generalmente en acudir a cuantas consultas médicas nos sea posible (lo de “vigilar” obras está completamente pasado de moda) y la agenda apretaba; optamos pues por Beloki y su cara norte, con nieve venteada y dura, donde en un determinado momento no era fácil hacer ‘peldaño’; naturalmente, los crampones iban en la mochila, pues sabido es que hay que ir preparados para cualquier eventualidad…
Beloki (1.276 m) es una cumbre muy señalada de la sierra de Aralar, que cierra los rasos de Unaga y Etzantza por el Sur, mientras que por el Norte lo hace el inconfundible perfil rocoso de la Malloa.
La cara norte es herbosa, de pasto, en tanto que la cara sur, en fuerte contraste, posee un importante hayedo (unas 2.200 Ha).
También íbamos provistos de raquetas, que no llegamos a utilizar: el camino hasta la ‘base’ de Beloki estaba perfectamente marcado y pisado, algo que siempre es de agradecer.
En la cumbre, apenas cinco minutos: un sur duro y peleón nos aderezaba las orejas al tiempo que nos ‘empujaba’ nada amablemente a perder altura hacia el oeste.
Preciosa mañanera de tres horas y media que culminamos con una tortilla y pan de Lekunberri; faltó el clarete que, por falta de entendimiento, se quedó en casa; ¡otra vez será!
 
Beloki, al fondo.
Tutturre, al fondo-izquierda

  

Nieve venteada y dura
En la cumbre; el viento no se ve, pero está!
Buscando el abrigo del fondo del valle.
Nieve abundante y un buen sendero.
Nunca dispares con el sol de frente... je je.

viernes, 6 de febrero de 2015

Nieve en El Antiguo y en Ondarreta: 06.FEB.2015

Es más simbólica que otra cosa la nevada y llama la atención a grandes y chicos por lo inhabitual más que por lo copioso; ha sido efímera. Tal vez pude haber ido a la orilla del mar un poco antes, y hubiera conseguido coger nieve en La Concha, pero estaba calentito (¡sudando!) en el polideportivo del barrio... En fin, esto es lo que hay: nieve justo para ganar una apuesta...









domingo, 9 de noviembre de 2014

Remates en edificios de San Sebastián: diversas fechas



En arquitectura, se denomina remate a todos los elementos que se colocan sobre la construcción para coronarla o adornar su parte superior. (Wikipedia).
Existen diversos tipos o modelos pero, como soy absolutamente lego en la materia, me limitaré a mostrar los que habitualmente se ven caminando por las calles de San Sebastián, con el simple gesto de levantar la cabeza hacia los tejados.
En mi opinión los hay realmente agradables a la vista. Algunos han sido utilizados, dada su altura, para colocar todo tipo de antenas; una lástima pues los hay realmente buenos… afeados por las dichosas antenas.
En un principio los remates se reservaban solo para los edificios emblemáticos de la trama urbana, como ser las torres de las catedrales y de los castillos medievales; los edificios de gobierno en Grecia y el Imperio Romano; incluso en el Zigurat de Babilonia. El paso del tiempo, los avances culturales y técnicos fueron trasladando esta necesidad icónica a prácticamente cualquier tipo de edificio.





























Avila capital: 26-27.OCT.2014



Regresando de una estupenda boda en Córdoba, decidimos hacer el viaje de dos veces, aprovechando la parada intermedia para visitar la ciudad de Ávila.
Los orígenes de Ávila hay que buscarlos en una rama de los Celtas, los Vettones, que allá por el 2.500 a. C. se asentaron por aquellas tierras. Posterormente por allí anduvieron los romanos, los visigodos, los musulmanes,… y así llegamos al s. XVI, en el que Ávila vive su apoteosis: se levantan grandes palacios, príncipes y reyes visitan la ciudad, y nace su figura posiblemente más universal: Teresa de Cepeda y Ahumada, también llamada Teresa de Jesús. Los siglos posteriores, con el traslado de la corte a Madrid, dejan las posesiones de los nobles abandonadas y la ciudad pierde todo su impulso. La llegada del ferrocarril a finales del s. XIX y su proximidad a la capital del reino vuelven a poner a Ávila en el candelero. En el s. XX deja atrás la decadencia y comienza a crecer en población. Actualmente supera los 60.000 habitantes, y en 1985 es declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad. Tiene la típica estructura urbanística medieval y su bien conservada muralla rodea el centro antiguo, trufado, como hemos dicho, de palacios y casonas nobles.
Parece que no tenemos suerte con las iglesias: llegamos a Ávila un domingo a mediodía y nos fuimos el lunes, también a mediodía. La iglesia de san Pedro estuvo cerrada la tarde del domingo y la mañana del lunes (al menos entre las 9 y las 10 de la mañana); fuimos a la basílica de san Vicente, con el templo iluminado (¡espectacular!) y había culto: prohibido turistas; dejamos la catedral para el lunes: la entrada cuesta 4 euros y no dejan hacer fotos, por lo que declinamos; digo yo que si el “mal de la piedra” que afecta seriamente al exterior, también lo hace  en el interior: las fotos le roban el alma a la piedra, y esta muere poco a poco, si no, no me lo explico (ah, no utilizo flash). Sus razones tendrán, aunque no las explican, de modo que o es la hipótesis comentada o es el estupendo placer de prohibir por prohibir. El lunes la muralla estaba cerrada, entendámonos, no se podía pasear sobre ella: tiene la consideración de museo y descansa. No creo que volvamos.


Ávila desde Los Cuatro Postes
Convento de Santa Teresa


Basílica de san Vicente

La basílica de san Vicente es el gran modelo de románico avulense, cuyas bien cuidadas proporciones la convierten en el gran ejemplo del románico hispano. Se levanta en el lugar donde la tradición señala que fueron martirizados Vicente, Sabina y Cristeta (año 306 d.C.). Su construcción se inicia en el 1130 y se prolonga hasta finales del s. XII. El material utilizado para la construcción es la “piedra caleña”, una arenisca de tonos amarillentos y anaranjados -alto contenido en óxidos de hierro-, proveniente de las canteras de La Colilla, pueblo cercano a Ávila.








Iglesia de san Pedro

Está situada en la plaza del Mercado Grande, frente a la Puerta del Alcázar. Su edificación se inició hacia el 1100. Se trata de una iglesia de planta de cruz latina con tres naves de cinco tramos rematados en la cabecera por tres ábsides escalonados. Posee tres puertas, siendo la norte la más valiosa: tiene cinco arquivoltas de medio punto, algunas con decoración de rosetas, zigzagueados y puntas de diamante. Sobre ella, un gran rosetón gótico.







Catedral del Salvador

Parece que en el mismo solar existió una iglesia mozárabe, probablemente erigida en tiempos de Fernán González (910-970). El cristianismo se dedicó con ahínco a destruir cuanto vestigio de otros cultos halló en su camino, aprovechando, desde luego, el lugar y los materiales para edificar sus propios templos. Raimundo de Borgoña ordenó construir el que nos ocupa, que se edificó entre los años 1091 y 1107, siendo por ello una catedral al estilo románico de la época.
La obra debió parecerle pequeña a Alfonso VIII, que ordenó derribarla y edificar otra de mayor prestancia y más vanguardista, al estilo de lo que se construía en Francia, de donde se importaron las primeras formas góticas borgoñonas; se comenzó a edificar en 1172, con piedra berroqueña.
La fachada principal está en obras, el mencionado "mal de la piedra" parece estar produciendo estragos. Una lástima.








Muralla de Ávila

A fin de no alargar más el relato, os recomiendo visitar la web http://muralladeavila.com/es/, donde encontraréis abundante información al respecto.