lunes, 15 de septiembre de 2014

Pirineos 30.AGO-05.SET.2014




Un año más, la cuadrilla se toma una semana de vacaciones en el Pirineo oscense, con base en Castiello de Jaca y, en general, la provincia de Huesca como área de recreo.

Este año concretamente ha habido de todo un poco: escalada, descenso de cañones, ferratas, paseos de montaña..., cada uno dentro de sus posibilidades ha buscado en el grupo la mejor forma de divertirse y de poner un poco a prueba sus facultades, tanto físicas como mentales.Trataré de resumir nuestras actividades en imágenes, más que en texto.



Y comenzaré diciendo que de los dos descensos de cañones -sábado y domingo- no hay imágenes: nos falta una cámara un poco robusta, pequeña y resistente al agua; de modo que Los oscuros de Balcés y el Barranco de Formiga se quedan sin documentar gráficamente, lo cual no deja de ser una verdadera lástima. Veremos de enmendarnos el próximo año.



El lunes día 1 le tocó a la Arista Mogli, en Panticosa. Se trata de una vía abierta por el grupo Sendero Límite, en el camino de la Casa de Piedra hacia los ibones de Bachimala. Un espolón de buen granito, 200 m. de desnivel y dificultad AD+, con buen equipamiento. Viendo el entorno uno nota que las palabras están de más... [http://senderolimite.blogspot.com.es/2014/07/arista-mogli-200-metros-add-balneario.html]






El martes 2 más escalada, en Agüero; aquí el equipo se divide: tres escalan la vía En tierra de naide en los mallos de Agüero (cinco largos, V+, bien equipada) y dos trotan entre pinos, aunque solo sea para mantener el tono. La visión en la distancia de los mallos es impresionante, quizá no tanto como los de Riglos, pero la imagen es muy fuerte.

Agüero es un pequeño pueblecito a 45 km. de Huesca; tiene 168 habitantes y se encuentra en una loma que desciende de los mallos, entre los 720 y los 696 m. de altitud. Prácticamente todas las calles están en cuesta. En el centro del pueblo está la iglesia de san Salvador, de origen románico y, a unos 700 m. del pueblo está la iglesia de Santiago, de clara influencia bizantina.

De regreso, sin parar en la sinuosa carretera hacia Puente la Reina, los mallos de Riglos llaman muy poderosamente nuestra atención.










Riglos
Riglos
Riglos
El miércoles día tres toca ferrata: la Foradada del Toscar.


Creo que lo más complicado de esta vía es llegar de una pieza a ella, particularmente desde Fiscal por la N.260, a la orilla del río Ara, hasta cerca de Boltaña; particularmente si te encuentras de frente, en curva, con un camión “que se la conoce”.

Tras veinte minutos de repecho digamos ‘cómodo’, llegamos a la ferrata. Está perfectamente bien equipada y se divide en tres tramos bien marcados: el primero es el más duro y monótono, por lo vertical de la pared, se trata simplemente de ganar altura y los brazos acusan el trabajo; luego los pequeños descensos, las travesías y los puentes, hacen mucho más divertido el ascenso de los dos siguientes tramos. La bajada es por un camino descompuesto de tierra y piedra suelta; unas viejas cuerdas ayudan, ¡y vaya si ayudan!, a descolgarse hasta llegar de nuevo a la base de la vía.













El día cuatro vuelve a dividirse el equipo: dos escalan (vía Valle de Canfranc: V+, 15 largos y 470 metros que discurre por la cara sur del Tobazo) [http://senderolimite.blogspot.com.es/2014/06/via-valle-de-canfranc-tobazo-cara-sur.html] y tres deciden echar una ojeada a las pistas de Candanchú (¡horrible!) en esta época del año, llegándonos hasta Tortiellas: el camino es lo que vale la pena y el paisaje desde él.

Partimos todos de Rioseta; al cabo de 20 o 25 minutos el equipo de escalada se desvía a la derecha, a la base de la pared. El resto seguimos un empinado y zigzagueante GR con el que ganamos altura hasta las campas ahora herbosas de Tortiellas.

La bajada es a la estación y es pedregosa y desagradable (con esquís: una delicia); tomamos un sendero por la derecha de la N.330 y en cuatro patadas estamos en Rioseta; pronto vemos nuestros amigos descender. ¡Nos hemos vuelto a merecer las cervezas!






 





El viernes toca limpieza, recogida, carretera y “comida de hermandad” en Zizurkil.
¡Ah, se me olvidaba!: ni un rasguño; solo tres potentes catarros veraniegos, algunos con fiebre, algunos achacados a virus, de los que aun tratamos de librarnos casi a mediados...

jueves, 28 de agosto de 2014

Aitzkorri (Sierra de Aizkorri), Gipuzkoa: 28.AGO,2014

La semana anterior habíamos estado en el monte Enaitz disfrutando del paseo por las tranquilas campas de Urbia y viendo, a ratos ocultas por las nubes que pugnan desde el norte por superarlas, las cumbres más altas de Gipuzkoa (Aketegi, 1.548 m. en la misma sierra).
Estaba "cantado" que debíamos cambiar diametralmente el punto de observación, de modo que nos fuimos a Aizkorri (1.523 m.) por uno de los accesos más cómodos, el que partiendo de Otzaurte pasa el túnel de San Adrián y, siguiendo la calzada romana (ojo: en su tiempo Burdeos-Astorga nada menos) se une al que viene de Araia (Álava) y por un bosque de ayas y robles se va acercando por el SO a la cumbre, cómodo y sombrío para los calores actuales.
Pues allí, en la cumbre, estaban las nubes que veíamos el jueves pasado y que ahora nos impedían ver nada hacia Zegama (NE) y 'casi nada' hacia Urbía. Estupendo.
Almuerzo y para abajo, mientras el Sol se ocupaba de disolver las nubes y, lógicamente, de "caldear" el ambiente; una pequeña variante para llegar a las campas de Oltza, otro lugar del que emana una tranquilidad de las que enganchan... Caminando hacia el SE fuimos alejándonos de Oltza y regresando. El refugio de San Adrián parece llevar tiempo abandonado y el deterioro es más que evidente.

Por el NE las nubes no son capaces de superar la barrera. Entre nubes, atrás, Aratz.
Ermita de Santa Cruz; comenzamos el descenso.
Por el norte las nubes sí superan la sierra y caen hacia Urbía.
 

Ya muy abajo, cerca de Oltza, conseguimos ver limpias las campas de Urbia.
Campas de Oltza


viernes, 22 de agosto de 2014

Mar y montaña (diversas fechas de este verano)

Un poco de miscelánea y otro poco de contraste: varias perspectivas de la Bahía de la Concha, algunas desde la Isla de Santa Clara, otras desde Igeldo, y un poco de monte: Jaizkibel una tarde de domingo y Enaitz ayer mismo, caminando por las preciosas campas de Urbía y huyendo un poco de la peregrinación multitudinaria entre Arantzazu y Aizkorri.






Macizo de Aizkorri desde Enaitz
Aloña a punto de ser engullido por la niebla
Arantzazu desde Enaitz
A la izquierda Enaitz, detrás Arantzazu; a la derecha, al fondo, Aratz
Jaizkibel, un poco antes de comenzar a llover...